"De Vida o Muerte"
"Vida o muerte" es un lema establecido en la Palabra de Dios en el capitulo 30 del libro de Deuteronomio. El versículo 15 dice: "Mira,..... yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal".
En este tiempo hay tanto para elegir, tantas voces que escuchar, que no existe una dirección clara. Hay mucha confusión e indecisión entre la gente, por eso que hay tanta disfunción en todas las áreas, porque no tienen un norte.
La posición de la iglesia que Dios ha plantado en el Paraguay es para dar dirección y enfoque a la nación. El norte es el enfoque hacia el objetivo claro y contundente que Dios nos reveló a través de su Palabra. Nos enseñó qué es lo bueno, y que es lo malo, qué forma parte de la vida y qué de la muerte. Escoger la muerte es entrar en la maldición, en la desobediencia de la Palabra.¿Qué es la muerte? Separación de Dios, porque Dios dice "Yo soy vida". Dios no sólo tiene vida, sino que de Él nace todo lo que respira, toda la creación, iÉl es vida!
Por eso la iglesia juega un rol tan importante en la sociedad. Juntos, los hijos de Dios deben establecer un modelo de nación que sirva de ejemplo para otras naciones que están buscando una solución y pasando momentos de crisis, que no sólo afectan a los países no desarrollados sino a los sumamente desarrollados. La iglesia debe dar dirección a la sociedad en las distintas áreas: espiritual, familiar, social,economía y política.
Los jóvenes juegan una parte muy importante en todo esto, pues el 50% de la población está compuesta por jóvenes. Ellos son la fuerza para hacer y ejecutar estos planes. Son el arma, la estrategia y los ejecutores del plan de Dios en este tiempo. Por eso hay una disputa tremenda por sus vidas con las ideologías y los medios de comunicación. Quieren meterlos en movimientos de izquierda o derecha, pero quien tiene que estirar a nuestros jóvenes es el Espíritu de Dios. Él tiene que levantar una generación de jóvenes que ejecute el plan de Dios y conquiste a su propia generación y una nación entera.
La única manera de lograr todos estos cambios es trabajando como un cuerpo, generando una sinergía sin límites que pueda revolucionar. Todos debemos estar involucrados y comprometidos. Debemos capacitarnos en la Escuela de Formación Bíblica, asistir a la Escuela de Líderes y asumir nuestra responsabilidad de multiplicarnos, para asi ejercer un discipulado sobre la nación.

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